jueves, 5 de noviembre de 2026
No todos se recuperan: estudio revela cuánto duran las secuelas del COVID
El COVID prolongado puede provocar síntomas durante varios años después de haber padecido la infección por coronavirus, incluso en personas que presentaron cuadros leves o que fueron asintomáticas, advirtió el neumólogo Amador Ramírez.
El especialista explicó que,
aunque la emergencia sanitaria por COVID-19 terminó oficialmente en mayo de
2023, el virus SARS-CoV-2 continúa circulando y todavía se presentan
consecuencias relacionadas con la enfermedad, entre ellas el llamado long
COVID o COVID persistente.
Detalló que la Organización
Mundial de la Salud (OMS) considera COVID prolongado a la condición en la que
una persona presenta síntomas generalmente tres meses después de haber
contraído la infección, los cuales persisten durante al menos dos meses y no pueden
explicarse por otro diagnóstico.
El neumólogo señaló que esta
condición no afecta únicamente a quienes fueron hospitalizados o desarrollaron
cuadros graves, pues también se ha identificado en personas que tuvieron
síntomas leves e incluso en quienes no presentaron manifestaciones durante la
infección.
Entre los principales síntomas se
encuentran el cansancio intenso y persistente, dificultad para respirar,
problemas de memoria y concentración, palpitaciones, trastornos del sueño e
intolerancia al ejercicio.
Uno de los síntomas que destacó
es el malestar posterior al esfuerzo, que ocurre cuando una persona realiza
actividades relativamente sencillas, como caminar, subir escaleras o
concentrarse durante varias horas, y posteriormente experimenta un agotamiento
desproporcionado que puede prolongarse durante días.
Respecto a la duración de estas
secuelas, Ramírez hizo referencia a una investigación realizada en Estados
Unidos, que dio seguimiento durante tres años a alrededor de mil personas en 30
centros de investigación.
De acuerdo con los resultados
mencionados por el especialista, aproximadamente la mitad de los participantes
dejó de presentar algunos síntomas después de dos años; sin embargo, solo
alrededor del 30 por ciento logró recuperarse completamente, mientras
que otros continuaron con alguna manifestación de la enfermedad.
El médico explicó que ante la
sospecha de COVID prolongado es necesario realizar una valoración para
descartar otras enfermedades, mediante estudios como radiografía de tórax,
tomografía y espirometría. En determinados casos también pueden requerirse pruebas
de difusión de monóxido de carbono y pletismografía corporal.
Añadió que en el puerto de
Veracruz ya se cuenta con estos últimos estudios, que permiten evaluar la
función pulmonar y apoyar el diagnóstico diferencial.
Sobre las causas del COVID
persistente, indicó que todavía no existe una explicación definitiva. Entre las
hipótesis que se investigan se encuentran la posible permanencia de material
genético del virus en algunos tejidos, alteraciones del sistema inmunológico y
cambios microvasculares.
Asimismo, comentó que algunos
pacientes han desarrollado problemas alérgicos, como rinitis alérgica o asma,
después de haber padecido COVID-19.
En cuanto al tratamiento, el
doctor Amador Ramírez aclaró que hasta el momento no existe un medicamento
específico para curar el COVID prolongado, por lo que la atención depende
de los síntomas y de las alteraciones que se identifiquen en cada paciente.
Advirtió que algunos
tratamientos, como los derivados de la cortisona, medicamentos antivirales o
anticoagulantes, no tienen una utilidad generalizada para todos los casos y
deben valorarse de acuerdo con las condiciones de cada persona.
Finalmente, insistió en la
importancia de acudir con un especialista cuando persistan molestias después de
una infección por coronavirus, ya que es necesario identificar si se trata de
COVID prolongado o de alguna otra enfermedad que requiera atención específica.
Finalmente, el veterinario
explicó que algunas órdenes se entrenan en alemán debido a que, por sus
características fonéticas, ciertas palabras pueden resultar más claras para los
animales. No obstante, precisó que los perros también pueden aprender
instrucciones en español.
Por ello, recomendó a quienes
tienen mascotas utilizar indicaciones claras y mantener un tono de voz
consistente durante su entrenamiento, para facilitar que los animales asocien
las palabras con las acciones que se espera que realicen.




