
Una avioneta se estrelló este viernes en
Pekín contra el China Zun, el edificio más alto de la capital china,
confirmaron testigos, sin que por el momento se conozcan las
causas del suceso.
El impacto se produjo en la zona de
Guomao, el principal centro financiero de Pekín, en el distrito de
Chaoyang y junto a otros inmuebles emblemáticos de la capital china,
entre ellos la sede de la televisión estatal CCTV.
Imágenes tomadas en el lugar y que
circulan por redes sociales internacionales muestran un agujero en la
fachada acristalada del rascacielos, situado a una altura considerable, y
fragmentos de una aeronave caídos en una vía próxima.
También circulan vídeos en los que se
ven piezas caer desde gran altura junto a la torre, además de
desperfectos en vehículos de la zona.
Marcos Sabio, un joven español residente
en Pekín, fue testigo cercano del suceso, ya que según relató a EFE
trabaja en el bloque de al lado.
"Sobre las seis de la tarde me fui al
gimnasio, que está en la quinta planta del edificio, y allí escuché un
ruido, vi un poco de humo y enseguida recibí un mensaje de la compañía
avisando a los trabajadores de que había chocado un avión contra el
edificio de enfrente", explicó.
Una vez en la calle, Sabio vio un gran
despliegue policial, cortes de tráfico y a los agentes "pidiéndole a la
gente que no mirara", agregó.
Otro español residente en Pekín que
prefirió no ser identificado explicó a EFE que se encontró con el
operativo: "Decenas de coches de policía. Muchas ambulancias y ambos
sentidos de la calle cortados", señaló.
Por su parte, una mujer de apellido Lin,
citada por el diario hongkonés South China Morning Post, asegura que
fue evacuada de urgencia del edificio a las 18.00 hora local (10.00
GMT).
Silencio oficial
Por el momento, las autoridades chinas
no han informado de víctimas ni han ofrecido una versión oficial sobre
las circunstancias del incidente, ocurrido en una de las áreas de mayor
actividad empresarial de Pekín.
Tampoco se conoce si la aeronave estaba
realizando un vuelo privado, comercial o de otro tipo, ni si el impacto
fue consecuencia de una avería, de una pérdida de control o de otras
causas.
La base de datos Aviation Safety Network
incluyó este viernes una entrada sobre el suceso en la que identifica
el aparato como un Sunward SA 60L Aurora con matrícula B-12PP y registra
el siniestro como un accidente, aunque advierte de que la información
procede por ahora de fuentes no oficiales.
Según esa ficha, el avión tenía como
aeropuerto de salida y destino el aeropuerto Beijing Shifosi, en el
noreste del término municipal de Pekín.
Las imágenes del suceso circulaban este
viernes en la red social X, bloqueada en China, mientras que búsquedas
realizadas en plataformas chinas como Weibo y Douyin no arrojaban
resultados recientes sobre el del todo inusual incidente y pese a la
ubicación céntrica del impacto, lo que apunta a una censura por parte de
las autoridades.
El China Zun, también conocido como
CITIC Tower, domina el perfil urbano del distrito financiero de Pekín y
es uno de los edificios más reconocibles de la capital.
La torre, de 528 metros de altura, fue inaugurada en 2018 y se convirtió entonces en el rascacielos más alto de la ciudad.
Su construcción se vio envuelta en
polémica después de que el diario hongkonés Ming Pao informara de que
sus plantas superiores permitían observar, en condiciones de buena
visibilidad, zonas sensibles del complejo de Zhongnanhai, donde residen
los líderes del Partido Comunista Chino (PCCh), un extremo que las
autoridades no confirmaron públicamente.
Según ese medio, la supuesta visibilidad
hacia Zhongnanhai habría motivado cambios en las plantas superiores
antes de su entrada en servicio, aunque oficialmente esas modificaciones
se vincularon a cuestiones de seguridad contra incendios en edificios
de gran altura.
Tres años después de su inauguración, en 2021, China vetó la
construcción de nuevos rascacielos de más de 500 metros de altura y
limitó "estrictamente" los de más de 250 metros, en medio de
preocupaciones por la seguridad estructural de estos bloques y por las
dificultades de algunos promotores para atraer inquilinos.