domingo, 18 de octubre de 2026
Los veterinarios coinciden: los mordisquitos suaves de los perros pueden ser una forma de comunicación
Los veterinarios coinciden: “Si tu perro te da mordisquitos suaves, es porque te está hablando”
Los mordisquitos suaves de los perros no siempre indican agresividad, también pueden ser una forma de comunicarse y relacionarse con las personas. El veterinario Pancho Cavero explicó que el gesto puede expresar afecto, ganas de jugar o búsqueda de atención, aunque su significado depende del contexto.
Qué pueden expresar los mordisquitos suaves
Esta conducta podría tener su origen en las primeras semanas de vida. En sus interacciones, los cachorros se mordisquean entre sí, se acicalan y refuerzan vínculos. De adultos, algunos conservan ese hábito con sus familias, como parte de una forma cotidiana de relacionarse, según explicaron según explicó Cavero en una publicación en sus redes sociales.
También es importante mirar el cuerpo completo del perro. Si está relajado, con el cuerpo suelto y una mirada tranquila, el gesto puede aparecer durante el juego o el contacto afectuoso. En cambio, si hay rigidez o señales de incomodidad, conviene darle espacio y no insistir en la interacción.
En los cachorros, además, morder es una forma de explorar el entorno y aprender a regular la presión de la mandíbula. Cuando uno aprieta demasiado mientras juega, el otro puede quejarse o apartarse; esa respuesta le enseña a moderar la fuerza de la mordida.
Cómo actuar cuando el perro muerde durante el juego
Si el cachorro dirige los mordiscos a las manos, mejor no usarlas como juguete: una alternativa es ofrecerle peluches, cuerdas o mordedores. Si muerde mientras juega, conviene cortar la interacción y retirarle la atención, una manera de marcar un límite sin que las manos terminen siendo parte de la diversión.
También puede aumentar la mordida durante la dentición. Generalmente, los cachorros empiezan a perder los dientes de leche alrededor de las 16 semanas, y ese proceso puede extenderse 1 o 2 meses. La molestia que sienten en las encías puede hacer que busquen objetos para masticar.
Conviene evitar las reprimendas y observar si el comportamiento se repite, aumenta de intensidad o aparece junto con señales de malestar. Si te cuesta identificar qué lo provoca, un veterinario especializado en comportamiento o un educador canino cualificado puede ayudarte a evaluar la situación.
En definitiva, los mordisquitos no tienen un único significado. El contexto y las señales corporales permiten distinguir si se trata de un gesto de juego o vínculo o de una conducta asociada a incomodidad, para así responder de la mejor manera a lo que el perro necesita.




