lunes, 19 de octubre de 2026
Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama 2026, 10 mitos que muchos creen y la ciencia desmiente
¿El desodorante causa cáncer de mama? Conoce 10 mitos sobre esta enfermedad y qué dicen la OMS, el IMSS y la evidencia científica.
Este 19 de octubre, Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, especialistas desmienten creencias sobre sus causas, síntomas y detección oportuna.
¿El desodorante puede provocar cáncer de mama? ¿Dormir con brasier aumenta el riesgo? ¿Una mastografía puede causar la enfermedad por la radiación que utiliza? Son preguntas que todavía circulan entre las personas, especialmente cuando se acerca el 19 de octubre, Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama.
Algunas de estas creencias parecen inofensivas, pero otras pueden influir en decisiones importantes, como posponer una revisión médica, evitar una mastografía o confiar en que la ausencia de dolor significa que todo está bien.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que el cáncer de mama puede desarrollarse sin síntomas evidentes durante sus primeras etapas. También advierte que aproximadamente el 80 por ciento de los casos se presentan en mujeres sin factores de riesgo específicos conocidos, más allá del sexo y la edad.
En el marco de la conmemoración de este 19 de octubre de 2026, revisamos diez de los mitos más conocidos sobre el cáncer de mama y lo que realmente dice la evidencia científica, con información de la OMS, el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI), la American Cancer Society y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
10 mitos sobre el cáncer de mama y qué dice la ciencia
1. Usar desodorante o antitranspirante provoca cáncer de mama
Una de las creencias más extendidas relaciona los desodorantes y antitranspirantes con el desarrollo de tumores, especialmente por ingredientes como el aluminio y los parabenos.
Sin embargo, el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos señala que no existe evidencia científica que demuestre una relación causal entre el uso de estos productos y el cáncer de mama.
Aunque algunos de sus componentes han sido objeto de investigaciones, los estudios disponibles no permiten concluir que aplicarse desodorante aumente el riesgo de desarrollar la enfermedad.
2. Dormir con brasier o utilizar uno con varillas causa cáncer
La idea de que los sostenes ajustados o con varillas impiden la circulación linfática y favorecen la aparición de tumores tampoco cuenta con respaldo científico.
La American Cancer Society explica que no se ha demostrado una relación entre el uso del brasier y el cáncer de mama.
Incluso, una investigación realizada con más de 1,500 mujeres no encontró asociación entre el riesgo de desarrollar la enfermedad y aspectos como las horas de uso, el tipo de sostén o la edad en que comenzaron a utilizarlo.
3. Si nadie en mi familia tuvo cáncer de mama, no tengo riesgo
Los antecedentes familiares son importantes, pero no determinan por sí solos quién puede desarrollar la enfermedad.
De acuerdo con la OMS, la mayoría de los casos se presenta en mujeres que no tienen factores de riesgo específicos conocidos, distintos del sexo y la edad.
Esto significa que una persona puede desarrollar cáncer de mama aunque su madre, hermanas o abuelas nunca hayan recibido ese diagnóstico.
Por el contrario, tener familiares con antecedentes de la enfermedad puede justificar una evaluación individual del riesgo y recomendaciones de vigilancia diferentes a las de la población general.
4. Las mastografías provocan cáncer por la radiación
Las mastografías utilizan pequeñas cantidades de radiación para obtener imágenes del tejido mamario, y esa característica ha generado dudas sobre la seguridad del procedimiento.
La exposición a radiación ionizante implica un riesgo potencial, pero las dosis empleadas en una mastografía son bajas. Para las mujeres a quienes se recomienda el estudio, los beneficios de detectar oportunamente una lesión superan ampliamente los riesgos asociados con esa exposición.
La mastografía permite identificar alteraciones que todavía no producen síntomas o que son demasiado pequeñas para detectarse mediante la palpación.
Por eso, el temor a la radiación no debería convertirse en una razón para evitar un estudio médicamente indicado.
5. Si no hay dolor ni una bolita, no existe cáncer de mama
El cáncer de mama no siempre provoca molestias y puede avanzar durante sus primeras etapas sin que la persona note cambios.
La OMS explica que los nódulos mamarios suelen ser indoloros. También pueden presentarse modificaciones en la forma o tamaño de la mama, alteraciones en la piel, cambios en el pezón o secreciones anormales.
La ausencia de dolor no garantiza que todo esté bien, del mismo modo que encontrar una bolita no significa automáticamente que exista cáncer.
Cualquier cambio sospechoso requiere valoración médica, incluso cuando no produce molestias.
6. El cáncer de mama solamente afecta a las mujeres
Aunque es considerablemente más frecuente en mujeres, los hombres también pueden desarrollar cáncer de mama. La OMS estima que entre el 0.5 y el 1 por ciento de los casos ocurre en hombres.
Precisamente por su baja frecuencia, es importante no descartar síntomas como un bulto en el pecho, cambios en el pezón o secreciones anormales. Estos signos deben ser revisados por un profesional de la salud.
7. Una mastografía anormal significa que tengo cáncer
Recibir un resultado anormal puede generar preocupación, pero no equivale a un diagnóstico definitivo.
Algunas alteraciones detectadas mediante mastografía corresponden a condiciones benignas. Dependiendo de los hallazgos, el personal médico puede solicitar imágenes adicionales, ultrasonido o una biopsia.
El objetivo de estos procedimientos es determinar qué está causando la alteración y si existe alguna lesión que requiera tratamiento.
Por ello, lo importante después de recibir un resultado anormal es completar los estudios indicados, sin asumir inmediatamente que se trata de cáncer.
8. Una biopsia puede provocar que el cáncer se extienda
La biopsia consiste en obtener una muestra de tejido para examinarla y determinar si existen células cancerosas.
El NCI explica que la posibilidad de que una biopsia o una cirugía provoquen la diseminación del cáncer es extremadamente baja. Además, los procedimientos médicos incorporan técnicas para reducir ese riesgo.
Evitar una biopsia por esta creencia puede retrasar la confirmación del diagnóstico y, cuando sea necesario, el inicio del tratamiento.
9. La autoexploración es suficiente para detectar el cáncer de mama
Conocer las características habituales de las mamas ayuda a reconocer cambios que merecen atención médica, sin embargo la autoexploración no sustituye los estudios de detección recomendados.
La mastografía puede identificar lesiones que todavía no son palpables, mientras que la exploración clínica permite que personal capacitado revise posibles alteraciones.
En México, el IMSS recomienda fomentar el conocimiento del propio cuerpo desde los 20 años y acudir a revisiones clínicas a partir de los 25.
La autoexploración es una práctica de conocimiento corporal, pero no es como tal una garantía de detección temprana.
10. Tener cáncer de mama significa que voy a morir
Un diagnóstico de cáncer de mama no tiene el mismo pronóstico para todas las personas.
Las opciones de tratamiento y las probabilidades de supervivencia varían según qué tan avanzada esté la enfermedad al momento del diagnóstico, el tipo de cáncer, la salud de la paciente y la atención médica que pueda recibir.
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora este 19 de octubre, la coordinadora de Programas Médicos en el Segundo Nivel de Atención, doctora Arely Peñaloza Nolasco, destacó que la detección temprana es determinante para mejorar el pronóstico de las pacientes, ya que cuando la enfermedad se identifica en etapa temprana, la supervivencia puede alcanzar hasta 95 por ciento a cinco años.
La cifra significa que, de cada 100 pacientes diagnosticadas en una etapa temprana, hasta 95 pueden seguir con vida al menos cinco años después del diagnóstico. IMPORTANTE: Ese periodo es una referencia utilizada por la medicina para medir la supervivencia, no significa que las pacientes viven solo 5 años más. De hecho muchas pacientes viven décadas después del tratamiento, mientras que el pronóstico individual depende de las características de la enfermedad y de la atención recibida.
¿A qué edad se recomienda realizar una mastografía en México?
El IMSS reiteró la importancia de la detección oportuna y de acudir a los servicios médicos correspondientes.
Dentro de su esquema preventivo, la institución recomienda la autoexploración mensual a partir de los 20 años, la exploración clínica desde los 25 y la mastografía cada dos años en mujeres de 40 a 69 años.
Es importante considerar que las recomendaciones pueden variar entre instituciones y según el riesgo individual. Las mujeres con antecedentes familiares relevantes, alteraciones sospechosas u otros factores de riesgo pueden requerir una evaluación distinta.
El IMSS informó este 19 de octubre que cuenta con más de 340 equipos de mastografía y 10 unidades especializadas de detección y diagnóstico en todo México, como parte de su infraestructura para atender esta enfermedad.
La desinformación también puede poner en riesgo la salud
Cuando hablamos de cáncer de mama, la información que compartimos puede influir en decisiones que van mucho más allá de una conversación. Una creencia equivocada puede generar miedo, llevar a una persona a desconfiar de un procedimiento médico o hacer que posponga una revisión que necesita.
Hay mitos, como los relacionados con el desodorante o el uso del brasier, que llevan años circulando sin que exista evidencia científica que demuestre que estos productos provocan cáncer de mama. Pero también hay otros como el creer que una biopsia puede extender la enfermedad o que la radiación de una mastografía representa un peligro mayor que sus beneficios, y todo eso puede convertirse en una barrera para recibir atención oportuna.
Por eso, quienes comunicamos información sobre el cáncer de mama tenemos una responsabilidad que exige rigor, sensibilidad y respeto por las personas que viven con esta enfermedad. No podemos presentar sospechas como hechos comprobados, exagerar riesgos para conseguir atención ni utilizar el miedo como recurso para despertar interés. Detrás de cada búsqueda sobre síntomas, tratamientos o posibilidades de supervivencia puede haber alguien intentando comprender un diagnóstico propio o el de una persona cercana.
Este 19 de octubre también es una oportunidad para recordar algo importante: el cáncer de mama puede desarrollarse sin dolor, sin síntomas visibles y sin antecedentes familiares conocidos. Por eso, sentirse bien no sustituye las revisiones médicas ni los estudios de detección recomendados según la edad y los factores de riesgo.
La detección temprana no significa esperar a encontrar una bolita o descubrir que algo cambió, significa conocer nuestro cuerpo, atender cualquier alteración y acudir a las revisiones que correspondan, incluso cuando no existe ninguna molestia y hayas nacido hombre o mujer.
En este Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama hay que recordar todos que la información confiable ayuda a tomar decisiones, pero también puede darle a alguien una razón para acudir a tiempo al médico.




